Perú se consolida como uno de los destinos más atractivos para la inversión chilena, especialmente en el sector inmobiliario. Según un análisis de DFSUD, se proyecta que las empresas constructoras e inmobiliarias del país sureño destinarán más de USD 200 millones al mercado peruano durante 2025, impulsadas por la estabilidad macroeconómica, la cercanía geográfica y la creciente demanda interna.
Estabilidad y oportunidades que atraen capital chileno
La estabilidad macroeconómica peruana, marcada por un crecimiento sostenido y políticas fiscales prudentes, ha generado un entorno favorable para los negocios. A esto se suma la proximidad cultural y geográfica entre ambos países, que facilita la operación de empresas extranjeras.
Además, Perú ofrece oportunidades de expansión en sectores como comercio minorista, agroindustria, energía y, de manera destacada, inmobiliario. La existencia de acuerdos bilaterales que promueven el libre comercio y protegen las inversiones brinda un marco de seguridad jurídica clave para los inversionistas.
El impulso del sector inmobiliario peruano
La prolongada crisis de la industria inmobiliaria en Chile ha motivado que varias compañías trasladen parte de su capital hacia el mercado peruano, que muestra mejores indicadores de crecimiento y ventas.
En Lima, las ventas de viviendas nuevas crecieron 7,4% en el segundo trimestre de 2024 respecto al mismo periodo del año anterior, con un fuerte dinamismo en el segmento de viviendas de interés social.
Las empresas que lideran la expansión
Paz Corp cerró 2024 con un crecimiento de utilidades del 123% y un aumento de ingresos del 60% en Perú, mientras que en Chile sus utilidades cayeron 42%. Para 2025, la compañía invertirá USD 100 millones, de los cuales USD 34 millones estarán destinados a proyectos peruanos, que ya representan el 10% de sus utilidades y el 18,5% de sus ingresos.
Besalco también reforzó su presencia en el país, comercializando 159 mil m² en Perú frente a menos de 20 mil m² en Chile. Aunque registró una baja en ganancias inmobiliarias en 2024 por pérdidas en el mercado chileno, en Perú mantiene altos niveles de ventas y entregas. Este año destinará al menos USD 30 millones a nuevos proyectos inmobiliarios peruanos.
Por su parte, Echeverría Izquierdo inició en 2024 la construcción de dos proyectos comerciales en Lima, y actualmente Perú representa el 40% de sus ventas inmobiliarias. Para 2025, invertirá USD 35 millones entre ambos países con el objetivo de consolidar su presencia.
Innovación y sostenibilidad como motores
El sector inmobiliario peruano avanza hacia la digitalización, con un creciente uso de recorridos virtuales, plataformas de compraventa online y herramientas de gestión digital que agilizan las transacciones y mejoran la experiencia del cliente.
Asimismo, el interés por construcciones sostenibles sigue en aumento. Proyectos con certificaciones LEED y EDGE ofrecen ventajas como reducción en el consumo de agua y energía, menores costos operativos y mayor plusvalía para los propietarios.
Un mercado en transformación
Con una clase media en expansión, una demanda interna creciente y políticas macroeconómicas estables, Perú se consolida como un destino estratégico para el capital inmobiliario chileno. Si las proyecciones se cumplen, 2025 marcará un año récord en inversiones provenientes del sur, reforzando los lazos económicos entre ambos países y transformando el panorama inmobiliario local.