Más allá del papel: la urgencia de modernizar las operaciones inmobiliarias en Chile

chile inmobiliaria venta compras uhomie » inmobiliarias en ChileEn pleno 2025, comprar o vender una propiedad en Chile sigue siendo un proceso anclado en el siglo pasado. Escritura pública presencial, firma ante notario y registro manual en el Conservador de Bienes Raíces son todavía pasos obligatorios, sin posibilidad de completarlos íntegramente en línea.

Un sistema legal pensado para otra época

Aunque los avances tecnológicos han transformado el comercio, la banca y hasta los servicios públicos, la compraventa de bienes raíces en Chile sigue rigiéndose por formalidades presenciales establecidas hace más de un siglo.
El artículo 1801 del Código Civil señala que la venta de inmuebles solo es válida si se otorga mediante escritura pública, y la transferencia del dominio exige su inscripción en el Conservador de Bienes Raíces. Es un contrato solemne que no admite la firma electrónica como alternativa legal.

Este esquema buscaba, originalmente, garantizar seguridad jurídica. Sin embargo, en el contexto actual, representa costos, demoras e inequidades que podrían evitarse sin sacrificar garantías.

Obstáculos que van más allá de Santiago

En la capital, algunos Conservadores han modernizado sus procesos dentro del marco legal vigente, agilizando tiempos y adoptando soluciones digitales parciales. Pero en muchas regiones del país, los usuarios siguen enfrentando filas físicas, oficinas con baja digitalización y plazos de tramitación prolongados.
Esto genera una brecha: quienes viven en zonas con infraestructura avanzada disfrutan de mejores tiempos y facilidades, mientras que otras localidades permanecen rezagadas.

El contraste con otros países

Chile no es el único país que ha debido enfrentar esta discusión. España permite, desde 2023, otorgar escrituras públicas por videoconferencia, con firma electrónica cualificada y la participación remota de notarios. En el Reino Unido, el Registro de la Propiedad admite documentos firmados electrónicamente desde 2020, y las inscripciones pueden realizarse de forma totalmente digital, con trazabilidad en cada etapa.

En ambos casos, la fe pública notarial se mantiene, pero se adapta a nuevos medios, combinando seguridad con eficiencia.

Tecnología hay, voluntad falta

Chile cuenta con Clave Única, sistemas de firma electrónica avanzada, verificación biométrica y plataformas notariales que ya permiten firmar poderes a distancia. La infraestructura técnica existe; lo que falta es habilitación legal para que la compraventa inmobiliaria pueda realizarse de manera digital.

Modernizar sin perder garantías

Modernizar no significa renunciar a la seguridad jurídica, sino dotarla de nuevas herramientas. Un contrato firmado digitalmente ante notario, con verificación de identidad y trazabilidad electrónica, puede ofrecer más garantías que un documento físico que viaja por múltiples manos.

Un cambio con impacto en la economía y la vida cotidiana

La modernización del sistema de transferencia de inmuebles no es un debate técnico aislado: afecta directamente a familias, pymes, el mercado de la vivienda y la inversión. Reducir tiempos y trámites podría dinamizar el acceso a la vivienda y mejorar la competitividad del país.

Si Chile quiere tomarse en serio la modernización del Estado, no puede seguir exigiendo papel y tinta para operaciones que en gran parte del mundo ya se hacen de forma digital. Mantener la fe pública sí, pero actualizando sus canales. La compraventa de inmuebles es un excelente lugar para comenzar.

Deja un comentario